GUÍA PARA PADRES y MADRES
PREPARACIÓN PARA EL BAUTISMO EN LA IGLESIA LUTERANA
EL BAUTISMO ES FUENTE DE NUEVA VIDA.
BREVE TEOLOGIA
En el Día que llamamos Jueves de la Ascensión, Jesús llamó a sus discípulos en un Monte en Galilea cerca de Jerusalén y les encomendó: “vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he encomendado. Yo estaré con ustedes todos los días hasta que se termine este mundo” (Mateo, 28: 19-20).
Desde esa primera Pentecostés, la Iglesia ha llamado a todo el mundo: “Conviértanse y háganse bautizar cada uno de ustedes en el Nombre de Jesucristo, para que sus pecados sean perdonados. Y Dios les dará el Espíritu Santo” (Hechos 2:38). El sacramento del Bautismo nos invita a una jornada de Fe, como discípulos de Jesús, el Cristo.
Nos llama a una vida en el Espíritu. Es el comienzo de nuestra iniciación al Misterio de Cristo. El Bautismo es un Sacramento de Iniciación, la fuente de nuestra nueva vida en Cristo, de quien mana toda vida Cristiana. Las aguas del Bautizo nos libran del poder de las tinieblas y Cristo nos da la fuerza. En las aguas del Bautismo morimos al pecado, somos sepultados y resucitados a una nueva vida como hijos de Dios.
¿QUÉ SIGNIFICA ESTO?
Para nosotros, el Bautismo es el signo de nuestra unidad con la comunidad de Cristo, y el testimonio de nuestro deseo de formar parte de los discípulos de Cristo. El compromiso bautismal significa participar en el Misterio
Pascual, es decir, en la muerte y resurrección de Jesús. Por medio del Bautismo nos convertimos en una nueva creación, en un pueblo santo y un sacerdocio real, compartiendo en la vida de Dios. Sobre todo, el Bautismo es un sacramento de fe y de compromiso por el cual respondemos al Evangelio de Jesús, el Cristo, y entramos en una alianza santa con Dios, en Jesús, por medio de Su Iglesia nos convertimos en el pueblo de Dios y nos incorporamos al Cuerpo de Dios.
Los adultos y los niños en edad catequética toman esta decisión por sí mismos; los padres deciden por los infantes.
ELECCIÓN DEL BAUTISMO PARA LOS HIJOS.
Cuando considere bautizar a un(a) hijo(a) debe reflexionar sobre lo que le está pidiendo a la Iglesia de Dios y también debe reflexionar sobre su propio bautizo.
• ¿Qué ha significado en su vida el ser un miembro del Cuerpo de Cristo?
• ¿Cómo vive usted. en la actualidad su compromiso bautismal en lo que se refiere a amar y servir a Dios y a su prójimo?
• ¿Está dispuesto a ser un padre/madre cristiano(a), para entrenar a su hijo(a) a practicar la fe, enseñándole a cumplir con los mandamientos de Dios?
A veces los padres piden que se bautice a sus hijos por temor, temor de Dios, temor de los abuelos, temor de lo que dirán la familia o las amistades.
A veces los padres piden que se bautice a sus hijos por superstición; creen que si no bautizan al niño, algo malo le pasará al bebé o que Dios los castigará a ellos.
A veces los padres piden que se bautice a sus hijos porque su herencia cultural les dice que eso es lo que tienen que hacer. Los niños se bautizan y luego se hace una fiesta en su honor.
Cuando uno está motivado por el miedo, la superstición o la herencia cultural, el bautizar al niño pudiera ser una hipocresía. El Bautismo no cambia a Dios. Dios nos amará, a nosotros y al niño, tanto si celebramos el Bautismo, como si no. Pero un Bautizo que se celebra concienzudamente, tras reflexión, nos cambiará a nosotros, y al niño bautizado.
Por lo tanto, cuando escogemos bautizar a nuestros hijos debe de ser porque comprendemos lo que el Bautismo significa y tenemos la firme intención de vivir una vida cristiana, de manera que nuestro hijo o hija pueda crecer en justicia y en amor y pueda conocer a Jesucristo Nuestro Señor.
Cuando traiga a su hijo/a a la Iglesia para bautizarlo, su comunidad querrá asegurarse de que usted en un miembro de fe:
• que comparte el culto regularmente con ellos
• que acepta las enseñanzas del Credo que profesamos
• que está comprometido a una manera de vivir influenciada por Nuestro Señor Jesucristo, una manera de vivir que da mucha importancia a la oración y al servicio de los demás
ELECCIÓN DEL LOS PADRINOS Y MADRINAS
Los padrinos son nuestros compañeros en nuestro camino de fe desde las aguas de la fuente bautismal hasta la plenitud de vida en Jesucristo.
Al escoger padrinos para su niño deben considerar que sean miembros plenamente iniciados y activos de la Iglesia y que tengan por lo menos 16 años. Una persona plenamente iniciada es aquella que ha recibido los sacramentos del Bautismo, la Comunión y la Confirmación y que continúa dando testimonio de la fe en su vida, tanto en las pequeñas cosas, como en las grandes. Debe de ser alguien que sepa que ser cristiano tiene que ver con la oración, con la justicia hacia los pobres, con la bondad para los amigos y los extranjeros y debe de ser un miembro activo de la comunidad de fe. Los padres no pueden ser padrinos de sus hijos.
Aunque tradicionalmente los padres escogen un padrino y una madrina para la criatura, solo se requiere una persona para el Bautismo. También es posible invitar a una persona bautizada en otra tradición cristiana, a ser padrino o madrina. El papel principal de los padrinos es ser testigos de la fe de Dios, vivo en sus corazones, y estar dispuestos a compartir esa fe con su ahijado(a) como también a prestar apoyo a los padres en su vida de fe.
Los padrinos representan “a la comunidad local de la Iglesia, y a toda la sociedad de santos y creyentes, al dar la bienvenida a este nuevo miembro del cuerpo de Cristo, y al ofrecerle el apoyo y la oración de todos nosotros que
vivimos una vida digna de los hijos de Dios.
PLANIFICANDO LA CELEBRACIÓN
La liturgia del Bautismo en la Iglesia Luterana
Precisamente porque el Bautizo en una bienvenida a la comunidad cristiana, el Cuerpo de Cristo, debe de ser un asunto comunitario, una experiencia que se celebre dentro de la comunidad de fe reunida. “La celebración del
Bautismo, y la preparación para el sacramento, deben de tener lugar en el culto.
Las instrucciones oficiales que acompañan al Rito del Bautismo recomiendan que el Bautismo se celebre durante la vigilia Pascual o en el domingo , porque así se hace resaltar el carácter pascual del Bautismo, la muerte y resurrección de Jesús. Las instrucciones recomiendan asimismo que en domingos, el bautizo se celebre durante el Culto, de manera que toda la comunidad esté presente para dar la bienvenida al miembro más reciente y lo que es más importante, .para que acepte la responsabilidad que tiene de velar por su vida de fe. El Bautismo se puede preparar usando el Rito de Inmersión o el de Infusión (vertiendo) El método tradicional es la inmersión. Era el único método de Bautismo utilizado hasta el Siglo XV.
El rito de Infusión, vertiendo, se hizo popular cuando la Iglesia de la Edad Media recibía el Bautizo como un sacramento de purificación y perdón de los pecados más que como un rito de Iniciación y de nueva vida.
Vamos a las aguas del sacramento para morir al pecado y resucitar a una nueva vida. El Bautismo representa un comienzo. Solo podemos recibirlo una vez en la vida. Sin embargo, se puede renovar muchas veces durante el transcurso de la vida. El Bautismo de su hijo(a) es una oportunidad para renovar las promesas de su propio Bautismo. Es la ocasión para celebrar el maravilloso don de vida que nuestro Dios comparte con nosotros.
OFRENDA DE BAUTISMO
El presbitério de la Iglesia recomenda que los padrinos/madrinas hagan una OFRENDA a la iglesia por el Bautismo. En la secretaria de la Iglesia Luterana en Quito (Teléfono 2 507494 - e-mail: adviele@uio.satnet.net) les pueden ayudar con esta información. Sugerimos también que un padrino o madrina haga la colecta y entregue la ofrenda al presbítero antes del culto en el día del Bautismo.
Catecismo Menor de Martín Lutero
El Sacramento del Santo Bautismo
¿Qué es el bautismo?
El bautismo no es simple agua solamente, sino que es agua comprendida en el mandato divino y ligada con la palabra de Dios.
¿Qué palabra de Dios es ésta?
Es la palabra que nuestro Señor Jesucristo dice en el último capítulo del Evangelio según San Mateo "Id, e instruid a todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo".
¿Qué dones o beneficios confiere el bautismo?
El bautismo efectúa perdón de los pecados, redime de la muerte y del diablo y da la salvación eterna a todos los que lo creen, tal como se expresa en las palabras y promesas de Dios.
¿Qué palabras y promesas de Dios son éstas?
Son las que nuestro Señor Jesucristo dice en el último capítulo de Marcos: "El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado."
¿Cómo puede el agua hacer cosas tan grandes?
El agua en verdad no las hace, sino la palabra de Dios que está con el agua y unida a ella, y la fe que confía en dicha palabra de Dios ligada con el agua, porque sin la palabra de Dios el agua es simple agua, y no es bautismo; pero con la palabra de Dios sí es bautismo, es decir, es un agua de vida, llena de gracia, y un "lavamiento de la regeneración en el Espíritu Santo", como San Pablo dice a Tito en el tercer capítulo: " Por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, para que, justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos de la vida eterna conforme a la esperanza de la vida eterna ". Esto es ciertamente la verdad.
¿Qué significa este bautizar con agua?
Significa que el viejo Adán en nosotros debe ser ahogado por pesar y arrepentimientos diarios, y que debe morir con todos sus pecados y malos deseos; asimismo, también cada día debe surgir y resucitar el hombre nuevo, que ha de vivir eternamente delante de Dios en justicia y pureza.
¿Dónde está escrito esto?
San Pablo dice en Romanos, capítulo seis: "Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva" Rom. 6:4. |